Sigüenza, exwaterpolista: “Un jugador de waterpolo no puede vivir de su deporte, como sí lo hace un jugador de fútbol o un jugador de baloncesto”
- Pablo Pina

- 21 dic 2025
- 8 Min. de lectura
Carrusel de fotos del exjugador Antonio Sigüenza FOTOGRAFÍAS CEDIDAS
Antonio Sigüenza, exwaterpolista sevillano, charla con nosotros para darnos su punto de vista sobre el último partido del Club Waterpolo Sevilla, sobre su etapa como jugador y sobre la actualidad del mundo del waterpolo. Se retiró el año pasado tras estar vinculado a este club sevillano durante toda su carrera deportiva. El joven andaluz todavía sigue practicando este deporte, jugando bastante a menudo con sus antiguos compañeros de equipo.
Pregunta: ¿Cuándo y cómo comenzaste a jugar al waterpolo?
Respuesta: Empecé en 2013 con 8 años. Me apunté porque de pequeño tenía un poco de sobrepeso y correr no me gustaba. Antes estuve en natación, en tenis, en karate y en otros deportes más, y me acabé apuntando a waterpolo porque nadar se me daba bien y era un deporte de equipo. Aunque un día no estuvieras motivado para ir a entrenar, ibas y te acababas viendo con tus compañeros. Al principio, no me gustaba mucho porque no era bueno en comparación con los otros niños, pero a medida que fui mejorando, me iba gustando más y al final me enganché.
P: ¿Qué te llevó a formar parte del Club Waterpolo Sevilla?
R: Era el equipo que entrenaba en la piscina donde yo practicaba natación de pequeño. Y un día yendo a la piscina, mi padre se fijó en que había niños jugando a waterpolo allí. Entonces, me llevó para probar y allí me quedé.
P: ¿Qué diferencias existen entre competir a nivel local, nacional e internacional?
R: A nivel local, al tener mucha preparación, éramos los mejores de Andalucía, o si no, estábamos empatados con un club malagueño. Ambos éramos quienes ganaban casi todos los años. Era una disputa entre dos equipos a nivel andaluz, porque en Sevilla solo hay 3 clubes, 2 en Sevilla y 1 en Dos Hermanas, y éramos mejores que esos equipos.
A nivel nacional, en los campeonatos de España por categorías, es decir, juvenil, cadete o infantil, lo máximo que logramos fue ser quintos. Al final, de los primeros suelen ser casi siempre equipos de Cataluña o de Madrid, ya que son los que tienen más financiación, más piscinas y más clubes. Entonces, cuantos más clubes tienes, mejor es la competición local, y cuanto mejor es la competición local, mejor compites a nivel nacional.
A nivel internacional nunca he competido porque no he llegado a la selección española, pero España es bastante buena. Para resumir, a nivel local, muy bueno; a nivel nacional, no llegábamos más alto por culpa de los rivales catalanes y madrileños; y a nivel internacional, nunca he competido.
P: ¿Tienes alguna anécdota que muestre cómo funciona el equipo en situaciones importantes y cruciales?
R: Ahora mismo no sabría decirte, pero muchas veces han ocurrido errores garrafales donde tu cabeza te decía hacer una cosa y tú decidiste hacer otra, ya sea por ego o por marcar tú el gol de la victoria o por otro motivo. Este tipo de errores son las anécdotas que más se me vienen a la cabeza, porque de esas han ocurrido miles.
P: ¿Qué factores consideras clave para poder competir contra rivales con un juego tan dominante?
R: La preparación física, sobre todo, porque es un deporte muy físico y debes tener mucha resistencia. Más resistencia que fuerza, yo creo. Al final, la fuerza llega un momento en el que, si estás demasiado musculado, a la hora de moverte o chocar contra los rivales, como tienes un mayor peso, viene bien. Pero para mí, la resistencia es más importante. Otro factor que considero importante es la cabeza, ya que, aunque físicamente no domines, si eres más listo que el rival, hay ciertas jugadas donde te vas a llevar el gato al agua.
P: ¿Cómo se preparan, tanto mental como tácticamente, los partidos contra equipos de tan alto nivel?
R: Cuando yo abandoné el equipo, contrataron una psicóloga deportiva para el equipo, que desconozco cómo trabaja, porque nunca he trabajado con ella. Pero mientras que yo estuve, nunca hubo nada parecido. En lo mental, hablabas sobre el entrenamiento con los compañeros y cómo os veíais, y así hacías una pequeña puesta en común, aunque para mí no es una forma de preparación mental. En lo táctico, durante la semana, si el otro equipo tenía a un jugador en una posición que es muy determinante para su modo de juego, se adaptaban los entrenos para acostumbrarte a defender y atacar de diferentes formas. Pero si no hay ningún jugador determinante en el otro equipo, pues juegas con tu estilo de juego, que es el que llevas usando toda la vida.
P: Desde fuera de la competición, ¿qué crees que marca la diferencia entre un equipo que pelea por la salvación y otro que lucha por ser de los primeros clasificados?
R: Principalmente, la preparación física y la preparación táctica, porque con jugadores que son vagos o salen mucho de fiesta nunca se llega a nada. De hecho, hay equipos que tenían a jugadores buenos, pero como no han contado con esa disciplina desde chicos, se han convertido en jugadores que no valían para equipos top. Al final, todos los equipos buenos, principalmente de Cataluña, tienen a un preparador físico y a un dietista, ya que todos los jugadores tienen el mismo buen físico.
Son chavales que están muy fibrados, muy delgados y tienen mucha resistencia. Si a eso le sumas un buen entrenador, una buena planificación táctica y les enseñas desde chicos un modo de juego donde no hay individualidades, pues marca la diferencia. Sin embargo, en Andalucía, esto último es algo de lo que se peca mucho, ya que suele haber 1 o 2 jugadores buenos, mientras que en Cataluña son todos buenos debido a esa forma de jugar. Esto se ve sobre todo en categorías más jóvenes, como juvenil.
P: Desde tu experiencia, ¿qué suele ocurrir en los momentos finales de partidos tan ajustados?
R: Depende de cómo haya ido el partido y de cómo estén los jugadores. Si los jugadores del equipo han estado enchufados, pues normalmente al final del partido suelen llegar motivados y con la confianza ya arriba. Entonces, es más fácil llevarse el partido. Pero si llevas todo el partido por debajo en el marcador o has tenido a la afición en tu contra, no se tiene esa confianza y te ves perdedor antes de acabar el partido.
P: ¿Cómo afecta el cansancio, la concentración o la preparación táctica en los últimos minutos del partido?
R: La preparación táctica afecta, normalmente, poco. Tú puedes hacer una táctica en la pizarra para la última jugada, pero a lo mejor sale o a lo mejor no. Al final, los movimientos tácticos que se planean no se hacen, porque para las últimas jugadas se confía siempre en el instinto. Estás entrenando todos los días y, por instinto, con tus compañeros acaba saliendo siempre lo mismo. Durante el partido estás siempre concentrado y el cansancio puede pesar, pero siendo los últimos minutos dejas todo.
P: ¿Cómo te llegó y qué sentiste al conocer el resultado del último partido del Club Waterpolo Sevilla?
R: Me he enterado por una historia de Instagram y la verdad que he sentido apatía, ni nada bueno ni nada malo. Me alegro por el equipo rival porque sé lo que se lo curran y me alegro de que su trabajo dé frutos.
P: ¿Cómo ves actualmente al Club Waterpolo Sevilla?
R: Actualmente van bastante bien. En liga desconozco cómo van, pero este último verano han ganado el campeonato de España juvenil, imponiéndose a los equipos catalanes y madrileños que nombré antes. Tienen una muy buena generación de jóvenes ahora mismo.
P: ¿Qué consejo le darías a los jugadores que están en la plantilla?
R: No les daría ninguno porque les va muy bien. Si les tuviera que dar uno, sería que sigan apasionados con lo que hacen y, bajo mi opinión, no prioricen el waterpolo por encima de otras cosas que son más importantes, como son los estudios o el trabajo. No te van a echar ni de la carrera ni del trabajo por competir en waterpolo. Hay gente que prefiere estar en waterpolo y no estudiar una carrera o un grado de formación profesional; eso lo he visto yo. Al final, ese tipo de personas tienen una opinión y yo tengo otra.
P: ¿Qué te llevó a dejar el waterpolo en el año 2024?
R: Lo dejé porque tenía una mala relación con el entrenador y entré en la carrera. El primer año me quedaron 4 asignaturas porque no podía compaginar los viajes por España con el club y tantas horas de entrenamiento con la carrera, porque hay que echar muchas horas en la biblioteca. Entonces, al no poder compaginarlo, como no voy a comer del waterpolo y sí voy a comer de la carrera, pues me decidí por la carrera. Me dolió dejar el deporte que tanto me gustaba, pero la carrera es más importante que el deporte.
P: ¿Cómo valoras el crecimiento del waterpolo en Sevilla y en Andalucía en general?
R: Desde que yo soy chico, crecimiento no ha habido ninguno porque no hay inversión. Todo parte de la inversión y solo se invierte en fútbol, baloncesto o en tenis. Hay muchísimos campos de fútbol en Sevilla, pero unas instalaciones más caras, como son las piscinas para jugar a waterpolo, solo hay 5 en toda Sevilla. Sin embargo, en Cataluña sí que hay muchas más piscinas y mucha más inversión. Y al final, tener un polideportivo con piscina, con gimnasio y con césped donde se puedan hacer estiramientos u otros ejercicios es lo que más influye en el crecimiento.
P: ¿Crees que el waterpolo tiene la visibilidad y el reconocimiento que merece a nivel mediático?
R: Esto es como todo; al final te mereces lo que generas. El waterpolo, para mí, es un deporte apasionante, pero a quien le guste el hockey le parece apasionante el hockey y a mí no me llama la atención. Va por gustos. Al final, un jugador top 10 del mundo de waterpolo debe tener estudios porque cuando acabe su carrera deportiva tiene que trabajar de lo que ha estudiado. Un jugador de waterpolo no puede vivir de su deporte, como sí lo hace un jugador de fútbol o un jugador de baloncesto, porque no genera suficiente dinero. Pero esto depende de los gustos de las personas, ya que hay gente que no ha visto un partido de waterpolo en su vida, y lo entiendo. Yo, por ejemplo, no he visto nunca un partido de hockey sobre hielo.
P: ¿Qué aprendizaje te ha dejado el waterpolo que sigas aplicando hoy?
R: El waterpolo, sobre todo, lo que te enseña es la disciplina, porque es un deporte que necesita muchas horas. Un chaval que juega a fútbol entrena 3 días a la semana y después se va para casa. Pero en el waterpolo estás 3 horas al día de lunes a viernes y los sábados y domingos juegas contra el equipo absoluto en Barcelona, Zaragoza o Bilbao y después juegas a nivel local. Entonces, te obliga a estructurarte muy bien el día, ya sea con horarios de estudio o de entrenar o de ver a tus familiares y amigos. Esto a día de hoy sigo siendo capaz de hacerlo porque desde chico lo he estado realizando.
También te enseña a aprovechar el tiempo al máximo. Cuando toca estudiar, estudiar a tope; cuando toca estar con tus amigos, lo mismo, y así con todo lo demás. Al final, nunca he procrastinado por eso que me ha dado el waterpolo. Pasa lo mismo con todos los deportes que te lleven muchas horas, como la natación sincronizada.














Comentarios