top of page

Lucía Gámiz: “El éxito no se mide por medallas, sino por logros personales”

La exmarchadora andaluza repasa su etapa de competición y reflexiona sobre el reciente éxito de la marcha atlética

Lucía Gámiz es galardonada con la medalla de bronce | Fotografía cedida por Lucía Gámiz
Lucía Gámiz es galardonada con la medalla de bronce | Fotografía cedida por Lucía Gámiz
Audio cover
Audio de entrevista Lucía Gámiz

Lucía Gámiz se alzó con la medalla de bronce autonómica en marcha atlética en el año 2013, una sonada victoria dentro del club de atletismo cordobés. Aunque ya no se dedica a ese deporte que un día le dio tantos triunfos, la sevillana no ha perdido su vinculación a él ya que ,ocasionalmente, lo practica por su cuenta. Contamos con la oportunidad de entrevistarla para conocer su opinión sobre la creciente popularidad de esta modalidad con figuras como María Pérez desde una perspectiva personal. 



Pregunta: Tú fuiste medallista autonómica en marcha atlética. ¿Qué te pasa por la cabeza cuando ves que, años después, Andalucía vuelve a estar en la élite mundial gracias a María Pérez?


Respuesta: Es un orgullo porque normalmente, al atletismo no le dan impulso y la verdad que ver que en las olimpiadas María Pérez ha conseguido el oro es un orgullo y sobre todo si es de mi tierra, de Andalucía. 


P: Desde tu experiencia, ¿cuál es el mayor error que se comete al hablar de la marcha atlética?


R: Cuando era pequeña y le decía a mis amigos que hacía marcha, me preguntaban: “pero, ¿eso qué es?”. La verdad, no sentía que le diesen el valor que para mí tenía. No sé si es porque nunca ha tenido mucha fama. Siento que la marcha atlética podría tener mucha más relevancia en el mundo del deporte. Veo que gracias a María Pérez se está impulsando su valor y es algo que me llena de orgullo. 


P: En tu etapa competitiva, ¿ya se intuía que Andalucía podía convertirse en una potencia en marcha? ¿O el boom actual te ha sorprendido?


R: Yo hice el campeonato de Andalucía con 13 años y mi compañera Teresa Morata quedó segunda por aquel entonces. No me esperaba para nada que sucediera lo que hoy en día ha sucedido. Se ha impulsado el atletismo y veo a niños jugando y practicando el atletismo. Para mí eso es fundamental y no tiene ese estigma que quizá antes sí tenía. 


P: Tu generación entrenaba con menos recursos que la actual, ¿qué crees que habrías logrado con el apoyo que existe hoy?


R: Es cierto que cuando yo entrenaba no teníamos quizá los recursos con los que disponen hoy en día. Ese aspecto depende mucho del club de atletismo. No es lo mismo un club de un pueblo que uno de una gran ciudad. Es evidente que los recursos van a ser diferentes pero depende mucho de la persona. Podemos ver ejemplos como Usain Bolt; personas que al fin y al cabo no nacieron en zona con recursos y unas oportunidades muy altas pero con su esfuerzo han llegado a lo más alto. 


P: ¿El nivel de exigencia que se te daba era realista o lo notabas excesivo?


R: Honestamente,  no sentía un nivel de exigencia muy alto. Es verdad que, a veces, mis entrenadores ponían, como es normal, mucho esfuerzo en que yo siguiera adelante y mejorase como atleta y persona. El deporte es fundamental para que te desarrolles y madures también a nivel personal. Entonces, no siento que haya tenido mucha exigencia porque, al ser un deporte que me gustaba, no me lo tomaba tampoco muy serio, porque para mí era un disfrute. Yo disfrutaba haciendo deporte, aunque tuviese momentos más duros. 


P: ¿Te quedó algún “y si” deportivo? ¿Hay algo que sientas que se te quedó pendiente en el deporte?


R: Esta pregunta me toca un poco de cerca porque dejé el atletismo dos años después de aquella medalla. Decidí dejarlo por asuntos personales, estaba en el instituto y un poco distraída. Sí que tengo una espinita, porque pienso ¿y si hubiese continuado haciendo atletismo? A veces pienso, quizá hubiese llegado, no a ponerme al nivel de María Pérez, pero sí alcanzando más éxitos. Aunque los éxitos no se tienen que medir en medallas, sino en logros personales porque, al final, una persona puede llegar al podio y no estar feliz. Pienso que todo pasa por algo, y si en aquel momento no lo hice pues ya está, bien hecho está. Yo estoy contenta con mi vida actual y siempre vinculada con el deporte. 


P: Ya me lo has contestado un poco antes, pero ¿recuerdas el momento en el que empezaste a plantearte dejarlo y qué es lo que te empujó a hacer esta decisión?


R: Realmente, lo que me llevó a tomar esta decisión fue un pensamiento un poco inmaduro. Decidí alejarme de las pistas porque no me sentía cómoda con los compañeros. Viéndolo desde una perspectiva madura años después, si tuviese una hija que le gustase el atletismo y no se sintiese del todo cómoda, le hubiera invitado a que continuase el atletismo, a pesar del círculo. Al final la vida no siempre es fácil. Se dice mucho pero tienes que luchar por tus sueños a pesar de que se pongan obstáculos en el camino.


P: Cuando entrenabas, ¿te pesaba la presión o eras de las que rendía mejor cuando había esa tensión?


R: Hay muchas personas que con presión trabajan mejor. Me ha pasado siempre, tanto a nivel académico como deportivo. Por ejemplo, en el instituto o en la carrera siempre he funcionado mejor con presión. No era algo que a mí me agobiase. Al contrario, me impulsaba a esforzarme más y más. Respecto a la marcha, es verdad que tendía a compararme con una compañera que yo tenía y ese pique hacía que yo me exiguese más, siempre intentando ser mejor. 


P: Maravilloso. ¿Qué aprendiste en la marcha que sigues aplicando en tu vida actual?


R: La marcha es un deporte de resistencia, tanto física como mental. Cuando estás entrenando, haces deporte a pesar del dolor porque es lo que te va a hacer crecer. Haciendo deporte, si no tienes cierto nivel de sufrimiento, al siguiente entrenamiento no vas a mejorar. Por ejemplo, las agujetas son dolorosas pero significan que te estás esforzando y tus músculos han estado haciendo ejercicio. Al final, la vida es una carrera de obstáculos que tienes que saltar. Hay veces que tiras la valla y tienes que levantarte. Habrá momentos en los que tengas más o menos fuerza. De eso se trata, de siempre intentar levantarte a pesar de que en ocasiones no tienes fuerza. Y eso es algo que el deporte me ha grabado en la mente. 


P: ¿Entrenas por tu cuenta, vas al gimnasio, sales a correr o hacer algún deporte alternativo?


R: Prácticamente todos los días hago deporte. Si no es coger la bicicleta, voy al parque que tengo al lado de casa, que hay unas barras de calistenia. Hace un año y medio me lancé. Me daba un poco de vergüenza, no había prácticamente chicas entrenando. Di el impulso y decidí ir a pesar de ello. Lo que he comentado antes, a veces en la vida se presentan obstáculos, pero los afrontas. He probado el gimnasio, pero no es un lugar que me llene. Prefiero estar en contacto con la naturaleza y también disfruto mucho saliendo a correr y haciendo marcha de vez en cuando.



Comentarios


bottom of page