¿Renovación o jubilación?
- Antonio J. Montero

- 28 oct 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 3 nov 2025
La directiva no ha fijado aún una reunión con el técnico chileno para tratar su continuidad en el club
La estabilidad, no muchas veces es sinónimo de éxito. El Real Betis es una de esas excepciones, y buena parte del mérito tiene nombre y apellido: Manuel Pellegrini. El técnico chileno ha conseguido que el club verdiblanco viva su etapa más estable y competitiva del siglo XXI. Por tanto, hablar de su renovación no es una cuestión sentimental, sino de sentido común.
Desde su llegada en 2020, Pellegrini ha transformado al Betis en un equipo reconocible, con identidad. Los datos no mienten: una Copa del Rey -en el año 2022-, cinco clasificaciones europeas consecutivas y la primera final europea de la historia del conjunto de la Avenida de La Palmera, situándose así entre los clubes con mayor proyección de La Liga EA Sports.
Pellegrini, con su habitual 4-2-3-1, ha impuesto un estilo basado en el control del juego con sentido. Ni punto de comparación con la inofensiva posesión y el sistema de carriles de Quique Setién. Aún con malas rachas, el chileno ha logrado mantener y transmitir calma a su plantilla. Por ello, hay que ampliar su contrato ya, cuando las bases están muy asentadas. El vestuario lo respeta; la afición lo valora; y la directiva sabe que su liderazgo es un activo intangible difícil de reemplazar. De hecho, sin su presencia en el banco, el bético no habría disfrutado de los Isco, de los Antony y compañía.
Cuenta con contrato hasta final de temporada -30 de junio de 2026-. Manu Fajardo transmite calma. Él, sin embargo, quiere acelerar el proceso. Prolongar la estancia de Pellegrini no es solo premiar los éxitos pasados, sino blindar el futuro a corto plazo -por su edad-. Significa garantizar que el proyecto deportivo siga in crescendo, que el club mantenga su reputación de seriedad y fiabilidad.
Por todo ello, bien harían en cerrar cuanto antes la continuidad del entrenador con más partidos dirigidos en la historia de la entidad. No solo por gratitud, que también, sino por estrategia. Porque si algo ha demostrado ‘El Ingeniero’ es que, con táctica, trabajo y estabilidad, los sueños verdiblancos pueden dejar de ser promesas para convertirse en costumbres reales.




Comentarios