Entrenar también es sentirse a salvo: los gimnasios femeninos en Triana
- Marta Sánchez

- 22 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 31 dic 2025
Un recorrido por los gimnasios femeninos en el barrio de Triana, Sevilla, dónde sentirse cómoda y estar en forma son compatibles.

En el barrio de Triana hay dos gimnasios en los que solo caben mujeres. Se presentan como espacios seguros en los que se promete desarrollar actividades deportivas lejos de miradas intimidatorias y momentos incómodos. Se tratan de Curves y Holiday gym; el primero es parte de una cadena de gimnasios con amplio recorrido y cuenta con más de diez años en el barrio. El segundo, una nueva apuesta en el límite con el barrio de Los Remedios, con mayor espacio y máquinas modernas.
EL GIMNASIO COMO ESPACIO SOCIAL
En plena Calle Alfarería se encuentra Curves, las socias quedan en la puerta del centro para entrenar juntas. El gimnasio cuenta con actividades dirigidas por monitoras especializadas siendo aerobic la más popular entre las usuarias. Sesiones de 45 a 60 minutos en las que fortalecen la musculatura y ríen sin maldad cuando alguna tropieza. "Yo aquí me lo paso bomba. Esto es perfecto para desestresarte y lo noto mucho en mi día a día", afirma Rocío Mestre, que suma más de 3 años apuntada a Curves.
En Avenida de la República Argentina se encuentra Holiday Gym Woman. El ambiente a las puertas de este centro es distinto, mujeres jóvenes que vienen por su cuenta a fortalecerse. Cuenta con actividades dirigidas, pero con grupos reducidos en los que asisten una media de 5 a 6 mujeres por sesión.
Carmen Páez, estudiante de 24 años que se apuntó a Holiday Gym en agosto de 2025, afirma: "Había probado varios gimnasios y ninguno me acababa de convencer, tuve malas experiencias. Un día, mirando las historias de instagram, me apareció un anuncio de Holiday Gym y me gustó que fuera solo de mujeres". En cuanto al ambiente dentro del centro, Páez concluye: "Las entrenadoras son geniales y se nota la complicidad entre las chicas. Si me hace falta cualquier cosa me prestan ayuda al momento".
¿Existe la necesidad de estos espacios?
Una encuesta publicada por la revista Cosmopolitan Body concluyó que el 14% de las mujeres se sentían intimidadas en el gimnasio cuando un hombre las observaba de manera sexual mientras entrenaban. Otro dato importante que aporta este estudio es que el 97% de las mujeres encuestadas afirmaron sentirse intranquilas ante la posibilidad de desnudarse en los vestuarios.
Testimonios
"En el último gimnasio que estuve apuntada, un día entrenando, se acercó un chico y vi como me hacía fotos. Él pensaba que no lo había visto pero al momento fui a buscar al entrenador que estaba y le comenté la situación. Me tranquilizó y expulsó al chico. Se portaron muy bien conmigo, pero después de eso ya no me sentía cómoda", explica Carmen.

En abril de 2025, la creadora de contenido Pawgli contó en sus redes sociales que estaba sufriendo una situación de acoso por parte de un hombre al que había conocido en un gimnasio, relatando que el comportamiento fue escalando con el tiempo hasta afectarle a su vida personal y a su sensación de seguridad. Llegó a denunciar los hechos ante la policía pero expuso públicamente las dificultades para obtener medidas de protección al no existir amenazas explícitas. Con su testimonio, consiguió darle visibilidad a una realidad frecuente para muchas mujeres en espacios deportivos.
¿Estos gimnasios son una solución real o un parche?
Hay expertos que rechazan la existencia de este tipo de centros, alegando segregación y no poner una solución real al problema del acoso. "Estos gimnasios son ayuda para aquellas mujeres que no se sienten cómodas, pero no erradica el acoso. Personalmente creo más en la educación en los centros mixtos, a través de charlas e incluyendo mujeres al frente de los entrenamientos personales. En la mayoría de centros en Sevilla, los "trainners" son chicos, sólo contratan a mujeres para desempeñar tareas de labor administrativa o recepción", comenta Lorena Sánchez, psicóloga implicada en la lucha feminista.
"No siempre hay acoso directo, pero sí una vigilancia constante que condiciona cómo se ocupa el espacio. " -Lorena Sánchez
La psicóloga Sánchez toma la principal idea del término "Gymtimidation", que se refiere a la situaciones incómodas que no son generadas por un enfrentamiento directo. Las comparaciones, miradas incómodas y comentarios desafortunados son parte del problema.
"En ocasiones, comentarios como: "¿Eso no es mucho peso para ti? ¿Segura que no prefieres las mancuernas de 5 kilos?", Aún pareciendo inofensivos y con intención de apoyo, generan situaciones incómodas que podrían evitarse. Cuando a esto se le suman las miradas y los indeseados toques en el hombro después de un "consejo" se genera un entorno propicio para que esa chica no se sienta a gusto en el sitio, sin siquiera saber la razón real, lo que causa el abondo progresivo de la actividad deportiva y el rechazo a entrenar" Afirma lorena Sánchez.
¿Refugio o avance?
Los gimnasios femeninos no erradican el problema de raíz, pero sí dejan claro su existencia. La cuestión no es si estos centros deberían existir, sino por qué siguen siendo necesarios. Mientras el acoso, la vigilancia constante y la condescendencia sigan formando parte del día a día en muchos gimnasios mixtos, estos espacios seguirán funcionando como refugio. Un refugio que, aunque no sea la solución definitiva, permite a muchas mujeres algo tan básico como ocupar el espacio con libertad.



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